Yoga Sūtras
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sobre Yoga de Patañjali
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Actualizado: noviembre, 2025
Śaṅkara
— Patañjalayogaśāstravivaraṇa I.35
Pātañjalayogaśāstra: Yogasūtra + Yogabhāṣya
विषयवती वा प्रवृत्तिरुत्पन्ना
मनसः स्थितिनिबन्धिनी॥३५॥
viṣayavatī vā pravṛttir utpannā manasaḥ
sthitinibandhanī ||35||
O bien, la mente se mantiene estable en cuanto se produce un
proceso mental intenso en el ámbito sensorial
(Traducción
propia)
(Otras
traducciones)
|
Vyaas Houston |
También,
una pravṛtti-cognición que surja, relacionado con un objeto sensible,
mantiene la estabilidad de la mente, (clarifica citta) |
|
Georg Feuerstein |
O [cuando sucede la condición de restricción]
ha surgido una actividad centrada en el objeto que mantiene estable la mente |
|
Christopher Chapple y Yogi Ananda
Viraj |
O la fijación estable del órgano
mental surge en la actividad de participación con una condición |
|
P. V. Karambelkar |
O una tendencia (intensa actividad)
(de la mente) llena de contenido, (si) se produce, la vincula al estado de
(estabilización) mental |
|
James Haughton Woods |
O [gana
estabilidad cuando] surge una actividad sensorial conectada con un [y] conduciendo al órgano-central a una relación
de estabilidad |
|
Pandit Usharbudh Arya |
La llegada de la percepción directa
y la experiencia de lo sutil o sensación celestial de los objetos se denomina
viṣayavatī pravṛtti, que también establece la
estabilidad de la mente |
|
Fernando Tola y Carmen Dragonetti |
Origina estabilidad (sthiti)
(de la mente) o bien (vā) un proceso continuado (pravṛtti),
con objeto, no bien surge (utpanna) |
|
Emilio García Buendía |
O el fundamento de la estabilidad de
la mente (se obtiene cuando es) ejercitada sobre la actividad cognitiva
sensorial |
|
Oscar Pujol |
O mediante la aparición de una
percepción sutil que es capaz de producir la estabilidad [de la mente] al
estar plenamente concentrada en un solo objeto |
|
Chip Hartranft |
O observando constantemente como se
materializan las nuevas sensaciones |
—Este aforismo de aspecto técnico contiene una idea relativamente simple: de acuerdo con los comentarios sánscritos, “actividad centrada en el objeto” (viṣaya-vatī pravṛtti) denota un estado elevado de conciencia sensorial denominado “percepción divina” (divya saṃvid). La idea es que, por ejemplo, la elevada sensación olfativa o táctil concentre la mente hasta el punto en que el yogui pueda alcanzar el estado de restricción (nirodha) (Feuerstein, Georg “The Yoga Tradition” pag 291).
Vocabulario
viṣayavatī vā pravṛttir utpannā manasaḥ
sthiti-nibandhanī
vā (o bien), sthiti-nibandhanī (se mantiene estable) manasaḥ (la mente) pravṛttiḥ-utpannā (en cuanto se produce un proceso mental intenso) viṣayavatī (en el ámbito sensorial)
viṣayavatī: (f, nom, sg)
relativa al campo o esfera de los sentidos, objetiva.
—El sufijo vatī señala la posesión. El practicante
dispone pues de una acción que posee, se apropia de los objetos de los
sentidos. Sin embargo, en vat existe no solo la idea de "poseer", sino también
la de "dominar", que refuerza aún más el sentido del pra (perfectamente) de pravṛtti; esta actividad posee y domina los
objetos de los sentidos (Geenens, Philippe "Viniyoga").
—El término viṣayavatī o “relativo a los objetos”, se
refiere a los objetos de los sentidos. La “más elevada percepción sensorial”
hace referencia a la modificación mental producida por el aspecto
suprasensorial del objeto de los sentidos. Si la mente se fija en la punta de
la nariz, un extraño perfume impregna el aire respirado, experimentándolo con
facilidad. El nervio óptico se sitúa encima del paladar. El sentido del tacto
se halla muy desarrollado en la lengua. La raíz de la lengua se encuentra
estrechamente relacionada con el oído a efectos de pronunciación. En
consecuencia, la concentración en estos puntos desarrolla un fino poder de
percepción en los órganos de los sentidos. Cuando se cierran los ojos tras
mirar fijamente la luna o las estrellas, la imagen aún permanece en la mente.
Este tipo de contemplación desarrolla la más elevada percepción, denominada kasin por los budistas, y
confiere una profunda fe en el yoga (Hariharānanda Āranya, Swami
"Yoga philosophy of Patañjali").
vā: o bien, o, opcionalmente, también.
pravṛtti
(pravṛttiḥ): (f, nom, sg) percepción
excepcional, proceso mental continuado;
1) percepción excepcional o extraordinaria,
2) conocimiento, proceso mental continuado, 3) actividad, progreso, esfuerzo
continuado.
—Pravṛtti es un fenómeno mental especial, una
especie de percepción divina o lo que podríamos llamar una conciencia altamente
sensible (Feuerstein, George "Encyclopedic Dictionary of Yoga").
—Pravṛtti es un concepto filosófico muy
importante, ya que es, con nivṛtti, uno de los dos modos de la acción
justa (dharma); literalmente significa "la
actividad (vṛtti) perfecta y completamente orientada
hacia tal o cual objeto (pra). Hay que prestar mucha atención a que Patañjali utiliza la palabra pravṛtti
y no el término más general de vṛtti; así la acción descrita es
"perfecta", es decir, "justa", "adecuada" y
totalmente orientada hacia los objetos de los sentidos (Geenens, Philippe
"Viniyoga").
—En anumāna (inferencia) se puede prolongar cada
una de sus etapas, pero el proceso en sí, en su integridad, no puede ser
prolongado debido justamente a su naturaleza discursiva y compuesta. El āgama, el vikalpa y el viparyaya entregan, por decir así, a la mente de
aquel que recibe la información, o de aquel en el cual se realiza la operación
del vikalpa o errónea, un producto mental. La
mente puede detenerse en la captación de este producto mental pero el āgama, el vikalpa y el viparyaya, en sí, no pueden ser prolongados. El
pratyakṣa,
percepción, comprende la aprehensión de una realidad mental o material, o de
vivencias o experiencias. Se trata de un acto instantáneo. Si la mente se fija
en un objeto percibido y el acto de percepción se prolonga, pratyakṣa se convierte en pravṛtti
pratyakṣa. Si
yo percibo un objeto sensorial o mental y no permito que se escape del foco de
mi conciencia es un acto de smṛti-atención que puede prolongarse
convirtiéndose de vṛtti en pravṛtti.
Cuando un saṃskāra se
reactualiza, reaparece ante la conciencia el objeto percibido anteriormente. Si
no se permite que este objeto desaparezca tendremos un pravṛtti
smṛti-atención
aplicado al objeto recordado, y no un pravṛtti smṛti-memoria que es instantáneo y no puede
ser prolongado. La vṛtti nidrā se observa que puede ser prolongada
convirtiéndose así en pravṛtti. Esta vṛtti
no puede tener objeto (viṣaya). La smṛti-atención no puede darse sin la
percepción de un objeto cuya no-desaparición produce. La smṛti-atención acompaña, pues, todo el
tiempo a la pravṛtti pratyakṣa y se da siempre con ella. Solo las vṛtti
pratyakṣa, smṛti-atención y nidrā pueden convertirse en pravṛtti.
Al carecer de objeto, la vṛtti
nidrā no
puede ser tomada en cuenta en este sūtra, que se refiere por tanto a la pravṛtti
percepción (directa o
recordada) de objetos materiales o mentales (Tola y Dragonetti,
"Yogasutras de Patañjali").
utpanna
(utpannā): (f, nom, sg) surgido, nacido,
producido; 1) indica que la estabilidad se inicia en cuanto comienza la
prolongación de una percepción sensorial o mental, pravṛtti.
manas (manasaḥ): (n, gen, sg)
de la mente; 1) del aspecto
mental inferior; 2) de la mente sensible, receptora de las sensaciones internas
y externas recibidas a través de los sentidos.
sthiti-: firmeza,
estabilidad; 1) permanecer en un estado de inmovilidad, firmeza o estabilidad;
2) existencia continuada, posición, inacción, inercia; 2) naturaleza de tamas, uno de los tres principios fundamentales de la materia (guṇa).
nibandhanin
(nibandhanī): (f, nom, sg) atadura,
unión, ligadura, fundamento, base; 1) lo que sirve para sujetar, unir o cerrar;
2) conexión.
—La expresión “manteniendo la mente estable” (manasaḥ
sthiti-nibandhanī)
invita a la comparación con el aforismo III.1 (“la concentración consiste en fijar
la conciencia en estado de abstracción sensorial a un solo punto”). Mientras
que éste último se establece como la descripción formal de una técnica
concreta, la primera expresión habla evidentemente del resultado de esta
concentración, es decir nibandhana, la condición de “estabilidad”
mental, siendo en este caso un fenómeno concomitante con la experiencia yóguica
conocida como pravṛtti, o extraordinaria actividad sensorial
(Feuerstein, Georg "The Philosophy of Classical Yoga").
Otras variaciones del texto original:
viṣayavatī vā pravṛttir utpannā
sthiti-nibandhanī
1.35(39): nāsikāgre dhārayato’sya yā
divya-gandha-saṃvi sā gandha-pravṛttiḥ |
Cuando se consigue la
concentración en la punta de la nariz, se produce una extraordinaria percepción
olfativa;
1.35(39): jihvāgre rasa-saṃvit |
en la punta de la lengua,
gustativa;
1.35(39): tāluni rūpa-saṃvit |
en el paladar, visual;
1.35(39): jihvā-madhye sparśa-saṃvit |
en el centro de la lengua,
táctil;
1.35(3940): jihvā-mūle śabda-saṃvid ity
etāḥ vṛttaya utpannāś cittaṃ sthitau
nibadhnanti, saṃśayaṃ vidhamanti,
samādhi-prajñāyāṃ ca dvārī-bhavanti |
en la raíz de
la lengua, auditiva. Al producirse estas extraordinarias percepciones, la mente
consigue estabilidad, supera las dudas y se constituye como un medio para el
conocimiento que surge en samādhi.
—La idea consiste en que, en la medida que él ha purificado
los órganos de percepción, puede tomar como objeto de estudio la relación de
estos órganos con los objetos de los sentidos, lo que, se dice, lo confirmará
en la necesidad de realizar un periplo más interior y estabilizará el más
exterior de los órganos internos, el intelecto. Lo único que los sentidos
perciben sobre tal o cual objeto (eventualmente) es: (i) el sonido del objeto,
(ii) el aspecto táctil del objeto (o el "contacto" con el objeto),
(iii) la forma del objeto, (iv) el gusto del objeto, el olor del objeto. Jamás
alcanzan, más allá de la presencia de tal o cual objeto, el Sonido, la esencia
del sonido, el "sonido en sí" (fuera de la sinfonía), ni el Contacto,
la esencia del contacto, etc. (más allá de lo sedoso de la seda), ni
—La mente conoce y disfruta de los viṣayas, especialmente cuando se trata de
objetos, gracias al concurso de uno o más de los cinco órganos de los sentidos.
No obstante, para disfrutar del viṣaya mencionado en esta técnica, aunque
creado, es decir, imaginado mentalmente y con la sensación de estar siendo
producido interiormente, uno o más sentidos tienen que percibir ese objeto para
crear la sensación de que existe realmente en el interior. Esta sensación en el
caso de tales objetos imaginados interiormente es restringida a menudo a la
sensación un solo sentido. De esta forma la mente produce con esta técnica un
objeto o cosa, cuyo efecto se percibe predominantemente a través de uno de los
sentidos. Así, la mente tiene que crear, es decir, imaginar, como si las cosas
que existen internamente pudiesen verse, oírse, olerse, sentirse o gustarse
mediante la repetida y constante contemplación de tales objetos imaginados.
Pueden ser creados de esta forma, en más o menos tiempo. Respecto al orden
normal de dominancia de los sentidos, los objetos creados mentalmente se
disfrutan mejor en el orden de los sentidos mencionado anteriormente. Es por
ello que los fenómenos de ver luces y tener visiones los experimentan un gran
número de sādhakas. La audición es el segundo en orden
de dominancia y por ello el fenómeno de oír sonidos es el siguiente más
numeroso de los yoga sādhakas. El orden preciso de dominancia para
el resto de los sentidos no se conoce con precisión, aunque el sentido olfativo
sea el siguiente para muchos sādhakas, incluyendo al presente comentador
que ha experimentado el fenómeno de crear una fragancia concreta con la
práctica de la imaginación contemplativa llevada a cabo entre tres y seis meses.
Para ello el yoga sādhaka debe sentarse con las piernas
cruzadas preferiblemente en una postura de meditación, como Padmāsana o Siddhāsana e intentar relajarse al máximo. Debe
permanecer inmóvil pero siempre que no produzca dolor o incomodidad. Entonces
debe dirigir su atención a la punta de la nariz o a la abertura de las fosas
nasales e imaginar que siente el olor de cualquier flor, una rosa o un jazmín,
por ejemplo. Si esta imaginación contemplativa se efectúa de forma concentrada
durante media hora al menos, diariamente, durante algunos meses, el sādhaka será capaz de sentir o tener la
experiencia igual que si estuviese oliendo realmente la flor o una varilla de
incienso. Los objetos que pueden sentirse mediante el tacto o el gusto pueden
experimentarse de igual manera, pero probablemente lleve más tiempo y una
imaginación y habilidad más poderosa (Karambelkar, Dr. P.V. “Pātañjala
Yoga Sūtra”, pag. 109-110).
1.35(40): etena candrāditya-graha-maṇi-pradīpa-ratnādiṣu
pravṛttir utpannā viṣayavaty eva veditavyā | yadyapi hi
tat-tac-chāstrānumānācāryopadeśair avagatam
artha-tattvaṃ sad-bhūtam eva bhavati,
Del mismo
modo, al desarrollar percepciones extraordinarias orientadas hacia objetos
tales como la luna, el sol, un planeta, piedras preciosas o rayos de luz, debe
considerarse que tales actividades se apropian realmente de los objetos.
1.35(40): eteṣāṃ
yathā-bhūtārtha-pratipādana-sāmarthyāt,
tathāpi yāvad eka-deśo’pi kaścin na sva-karaṇa-saṃvedyo
bhavati, tāvat sarvaṃ parokṣam ivāpavargādiṣu
sūkṣmeṣv artheṣu na vṛḍhāṃ
buddhim utpādayati |
Incluso si,
efectivamente, se conoce la esencia de los objetos como realmente son (yathābhūta) a través de
los textos sagrados (śāstras) y por la
inferencia o incluso gracias a la enseñanza de los maestros, ya que todos estos tienen el poder de revelar
los objetos como son, no es menos verdad que todo esto sigue siendo
"extraño a la persona" (invisible, incomprensible, parokṣam) en la medida en que una parte (de todas estas cosas
reveladas por la tradición) no se conoce a través de los órganos de los
sentidos. Además, todo esto (el estudio mediante los śāstras, etc.) no permite una comprensión definitiva de realidades más
sutiles como la libertad.
—La palabra yathābhūta
se considera como específica y propia del budismo. El hecho de que aparezca en
este contexto es otra prueba de la íntima conexión entre el sistema de
filosofía Yoga y el Budismo (Woods, James H. "Yoga-System of
Patañjali").
1.35(40): tasmāc
chāstrānumānācāryopadeśopodvalanārtham
evāvaśyaṃ kaścid artha-viśeṣaḥ pratyakṣī-kartavyaḥ
|
Por esto, con
vistas únicamente a fortalecer la confianza del practicante respecto de las escrituras (śāstras), la
inferencia y las indicaciones prodigadas por los maestros, es necesario que un objeto concreto se convierta realmente para el practicante en objeto de percepción.
1.35(40): tatra tad-upadiṣṭārthaika-deśa-pratyakṣatve
sati sarvaṃ sūkṣma-viṣayam apy āpavargāc
chraddhīyate |
Entonces, si y
sólo si hay percepción de un aspecto de tal o cual objeto enseñado por éstos medios (los śāstras, etc.), en
consecuencia, todos los objetos más sutiles como apavarga (liberación)
son estimados con confianza.
1.35(40): etad-artham evedaṃ citta-parikarma nirdiśyate |
Es solamente
con este fin que se aconseja la purificación de la mente.
—De los órganos sensoriales
emanan vibraciones que tocan los objetos correspondientes, por lo que se
establece un contacto entre aquellos y éstos. Pero para que la percepción tenga
lugar ni siquiera este contacto es suficiente: la percepción es posible en
cuanto existe un mediador entre la experiencia de los sentidos y el yo, y este
mediador es representado por el manas.
Manas se traduce, de ordinario, por
mente. El manas
es instrumento indispensable para que la sensación se transforme en percepción:
sirve de puente entre el mundo externo y el ātman.
Nosotros solo tenemos conciencia del objeto hacia el que se dirige su atención.
Mis sentidos pueden estar simultáneamente en contacto con muchos objetos, pero
yo no tengo más conocimiento que el de una sola y única percepción cada vez,
porque el manas
no puede hallarse ocupado en dicha ocasión más que en un objeto. Si en alguna
circunstancia podemos tener impresiones de simultaneidad en la percepción, ello
se debe a la rapidez con que se suceden (Tucci, Giuseppe "Historia de la filosofía
hindú").
1.35(40): aniyatāsu vṛttiṣu tad-viṣayāyāṃ
vaśīkāra-saṃjñāyām upajātāyāṃ
cittaṃ samarthaṃ syāt, tasya tasyārthasya pratyakṣī-karaṇāyeti
|
Cuando se
practican estas actividades poco corrientes y está presente el desapego llamado vaśīkāra
(dominio), entonces la mente se hace realmente capaz de percibir estos
distintos objetos.
—A través de la actividad sensorial, Patañjali nos invita a estudiar la
esencia de las cosas y no ya las cosas, a pasar de lo "sensible" (lo
"basto", sthūla) a lo "suprasensible" (lo
"sutil", sūkṣma) o, para tomar los términos saṃkhyanos empleados por Patañjali en el segundo capítulo, de viśeṣa a aviśeṣa (II.19).
Este paso de lo sensible a lo suprasensible no va destinado a otorgar
determinados poderes ni a hacer gozar de la vida avivando las sensibilidades,
sino al contrario, a desapegarnos definitivamente de los objetos sensibles —por
esto el comentador señala: vaśīkāra es el desapego completo respecto de
los objetos sensibles y suprasensibles. Desapegarnos, pero no mediante una
exhortación o ideas estereotipadas, sino mostrándonos el "reverso de la
medalla", al darnos una visión más íntima, más esencial, más justa y más
fina de las cosas (Geenens, Philippe "Viniyoga").
1.35(40): tathā ca sati śraddhā-vīrya-smṛti-samādhayo’syāpratibandhena
bhaviṣyantīti ||35||
En ese momento
y sin dificultad, surgen en el (yogui) confianza,
energía, atención, interiorización con objeto, etc. (I.20)
—El comentario insiste con mucha fuerza en el hecho de que
el estudio de la actividad sensorial no tiene otro interés que el de reforzar
la "confianza", la voluntad, la determinación del practicante. El
Yoga es un estudio práctico. No basta haber recibido instrucciones variadas,
haberse leído tratados enteros; hay que pasar por la experiencia personal. Y no
porque sin esto no se pueda prestar fe a las enseñanzas consignadas en los
Tratados o impartidas por los profesores, sino porque sin este recurso a la experiencia
el conocimiento que se tendría de la actividad sensorial permanecería puramente
exterior, "intelectual", sería un conocimiento (jñāna) en el sentido más general, pero no
una toma de conciencia (saṃvid) que conduzca a la concentración (samādhi) y a la inteligencia (prajñā) (Geenens, Philippe
"Viniyoga").
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