Patañjalayogaśāstravivaraṇa II.4

Comentarios sobre el pātañjalayogaśāstra de Patanjali, por Śaṅkara

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Actualizado: diciembre, 2025

Pātañjalayogaśāstra II.4

 

La ignorancia es el campo donde germinan las otras, ya estén latentes, atenuadas, subyugadas o activas

 

La ignorancia es el campo de cultivo donde germinan la soy-idad y las otras, que pueden estar en uno de cuatro estados: latente, atenuado, subyugado o activo.

¿Cuál es el estado latente? El implantado en la mente como una simple potencialidad, reducido a la condición de semilla. Se sale de este estado al enfrentarse con un objeto.

 

La ignorancia es el campo donde germinan las otras, que pueden estar latentes, atenuadas, subyugadas o activas. El sūtra enseña que la soy-dad y las otras son una ilusión. La ignorancia es el campo donde germinan, donde se producen; igual que un terreno que contiene hierba, arbustos y plantas, sin separación de sí mismo, así es el campo de la soy-dad y las otras, no separadas de la ignorancia o ilusión. Y las cuatro pueden estar cada una de ellas latentes, atenuadas, subyugadas o activas.

Pues las ideas de ilusión se producen por medio de esto; es la ignorancia la que se transforma en la soy-dad-y las otras tres.

¿Cuál es el estado latente? Lo que se llama el estado latente se refiere a la soy-dad y a las otras, no a la ignorancia, pues esta es su causa; acompaña a los demás y está siempre activa, no latente. Durante el sueño no hay actividad. Cuando la soy-dad o una de las otras está latente tiene que haber algo diferente como fuente, de lo contrario no podría surgir otra impureza. Así pues, la alternancia de los distintos estados se refiere nada más que a la soy-dad y las otras tres.

(El estado latente tiene lugar) cuando se implanta en la mente como una simple potencialidad que se explica como reducida a la condición de semilla. Así como la semilla está allí en la tierra aunque no se haya convertido en un brote, así en la mente, la soy-dad y los demás se establecen como potencialidades sin que se manifieste el brote de su verdadera naturaleza.

Se sale de este estado al enfrentarse con un objeto: la activación de una impureza como la soy-dad tiene lugar al confrontarse con su objeto, con la causa que le hace manifestarse (svavyañjaka-añjana).

 

(Oponente) En ese caso, siempre habrá impurezas en el estado de semilla que brotarán bajo ciertas condiciones.

 

Para aquel que ha alcanzado la meditación en la verdad (prasaṅkhyāna), en quien las semillas han sido quemadas (leyendo dagdha no a-dagdha, Tr.), las impurezas no volverán a manifestarse, aun cuando se enfrenten de nuevo con los objetos. ¿Cómo podrían germinar de nuevo las semillas que han sido quemadas? Cuando un practicante ha destruido sus impurezas, se dice de él que es afortunado y está en su última encarnación. Sólo en él y no en los demás está el quinto estado de las impurezas, el de semilla quemada. De esta forma, aunque las impurezas existen, se ha quemado la vitalidad de su semilla potencial y, en consecuencia, no aparecen al confrontarse con los objetos. Esta es la descripción del estado latente y de la no evolución de las semillas quemadas.

 

(Respuesta) Se responde así: para aquel que ha alcanzado la meditación en la verdad (prasaṅkhyāna), el yogui que practica la visión correcta (samyagdarśana), en quien las semillas han sido quemadas (leyendo dagdha, no adagdha), las impurezas que han sido reducidas al estado de semilla no volverán a manifestarse, aun cuando se enfrenten de nuevo con los objetos. ¿Cómo podrían germinar de nuevo las semillas que han sido quemadas? A pesar de que la semilla está allí y tiene los concomitantes necesarios de tierra,  agua, etc., no se desarrolla un brote a partir de la potencialidad de la semilla quemada, y lo mismo tiene lugar en el caso de las impurezas.

 

(Oponente) Si es así, ¿ por qué no se cita en el sūtra el quinto estado, el quemado? El sūtra debería haber dicho: quemado, latente, atenuado, subyugado y activo.

 

(Respuesta) No, porque no se aplica a cualquiera. Este quinto estado de las impurezas no es común para todo ser vivo; se encuentra solo en los yoguis y por esa razón no se incluyó allí.

¿En qué sentido es especial? Sólo en él en quien practica la recta visión, y no en los demás, las semillas se queman. Cuando un practicante ha destruido sus impurezas, se dice de él del yogui de visión correcta que es afortunado y está en su última encarnación. Sólo en él y no en los demás está el quinto estado de las impurezas, el de semilla quemada. De esta forma, aunque las impurezas existen, se ha quemado la vitalidad de su semilla potencial como las semillas de un grano de cebada, que aún existen pero sin su capacidad germinativa, que ha desaparecido al quemarse. En consecuencia, no aparecen al confrontarse con los objetos, porque el saṃskāra remanente en el hombre de visión recta se encuentra en un estado como el de la flecha que se dirige hacia el blanco (a la que no se puede añadir un nuevo impulso).

 

El estado atenuado se explica así: abatidas por la meditación en sus opuestos, las impurezas disminuyen.

Se dice que están subyugadas cuando ocasionalmente otras impurezas influyen en las atenuadas para activarlas en su propia forma no atenuada, de manera intermitente. ¿Cómo sucede esto? Porque, por ejemplo, en el momento del deseo, la ira no se ve; la ira no está activa en el momento del deseo. De esta forma, el deseo que se siente ante una persona, resulta inexistente ante otras. Cuando Caitra desea una mujer concreta es indiferente ante otras mujeres. Más bien, el deseo por ella ha poseído su mente, y su pensamiento de las demás está todavía en el futuro, permaneciendo ahora en estado latente, atenuado o subyugado.

 

Se ha descrito el estado latente, y también cómo no brotan las semillas quemadas de las impurezas del yogui. Ahora bien, el estado atenuado se explica de la siguiente manera: abatidas se vuelven impotentes, debilitadas por la meditación sobre sus opuestos, por la meditación en sus opuestos, por ejemplo, al ver la inutilidad del cuerpo, etc., se vuelven impotentes y se debilitan, y se dice que las impurezas disminuyen.

Se dice que están subyugadas cuando ocasionalmente, detenidas una y otra vez, no se muestran en ese intervalo y las demás aparecen; entonces otras impurezas influyen en las atenuadas para activarlas y brotan en su propia forma, en esa misma forma en la que antes eran percibidas.

O (en otra lectura) si la palabra subyugada se refiere al período de interceptación, entonces no están activas en su propia forma, en su forma manifiesta en la que se ven antes y después (en el estado subyugado).

Se explica este asunto: ¿Cómo sucede esto? Porque en el momento del deseo, la ira no se ve; la ira no está activa en el momento del deseo, ya que sus diversas formas y procesos mentales se oponen. La ira es suprimida por el aumento del deseo y existe en otra forma no manifestada, y esto es lo que se llama estar subyugada.

De esta forma, el deseo que se siente ante una persona, resulta inexistente ante otras. ¿Cómo es esto? Es porque en este caso el conflicto es entre objetos. En el caso anterior, la ira era inoperante debido al conflicto con el deseo, pero aquí es un conflicto mutuo entre objetos de deseo. Pues el deseo es atracción por un objeto concreto, el deseo no es entonces por cualquier otro objeto.

Así que cuando Caitra desea una mujer concreta es indiferente ante otras mujeres. Más bien, el deseo por ella ha poseído su mente enamorada de ella. Su pensamiento de las demás de otras mujeres está todavía en el futuro, aún por venir en manifestaciones concretas de deseo, permaneciendo ahora en estado latente o atenuado.

 

(Oponente) ¿Por qué el comentarista dice todo esto acerca de que el deseo es visto como algo para una persona? Simplemente nos está diciendo lo que es el deseo: el proceso mental, ya sea que posea ahora la mente o que esté por venir, distinguido por estas diferencias de objeto, no es más que deseo.

 

(Respuesta) Es cierto, pero ese no es el contexto en el que lo dice. El contexto es la explicación del estado subyugado, y eso (la discusión sobre la naturaleza del deseo) no explica la subyugación, ni es relevante para el siguiente tema, el estado activo. No se necesita esa discusión.

Todo esto es simplemente para llenar un posible vacío, a saber, que podría pensarse que no había otro estado que los estados latentes, atenuados y activos.

 

(Oponente) De hecho, se ha establecido que el estado que no posee a la mente se denomina latente, y que el proceso mental abatido por la meditación en su opuesto, con su efecto disminuido, se llama atenuado. Y se afirma que el que está en posesión de la mente, es el activo. Ahora bien, el denominado subyugado es algo que, habiendo sido percibido anteriormente, (se desvanece y luego) se percibe de nuevo, como el curso del río Sarasvatī (que corre un trecho bajo tierra). Porque cuando el deseo surge la ira no se percibe.

Pero entonces no hay propiedad que pueda denominarse subyugada pues se trataría de algo nunca percibido.

 

(Respuesta) La respuesta es: si no hay un estado subyugado porque es algo que nunca se ha percibido, entonces la ira que se ve en cierto momento no debe existir, puesto que en otros momentos no se percibe.

 

(Oponente) Sea así; no existe porque no se ve en otros momentos.

 

(Respuesta) No es así.

 

(Oponente) ¿Por qué no?

 

(Respuesta) Porque en realidad se vio en la primera ocasión. Si se ha de decir que una impureza no existe cuando se enfrenta a un objeto diferente, entonces no existe en la mente que la posee. Pero los ojos, puesto que en algún momento no están mirando a un elefante, no se puede decir que no existen cuando están activos mirando una tinaja; porque claramente están ahí, mirando la tinaja. Por eso se dice el deseo que se siente ante una persona, resulta inexistente ante otras.

Resulta evidente que la ira se subyuga cuando es vencida por el deseo creciente, como el curso del Sarasvatī (desaparece por un tiempo). El deseo está latente o atenuado con respecto a otros objetos (que no sean el foco presente), porque tiene el carácter de no ser visto cuando se enfrenta a ellos.

 

(Oponente) Entonces, ¿cuál es la diferencia entre latente y subyugado? En ambos casos son invisibles. No hay distinción.

 

(Respuesta) Lo que estaba continua y manifiestamente activo resulta subordinado por otra (impureza) que no se opone fundamentalmente a ella, con lo cual lo primero queda oculto: este es el  estado subyugado, en el cual la semilla no ha sido quemada.

El  estado latente es cuando, a pesar de que existen causas motivadoras, la impureza ha sido sometida por su oponente —aunque las semillas no se hayan quemado— mediante lo cual su poder se ha reducido a un estado potencial.

 

(Oponente) Si es así, las palabras que está latente o subyugado se contradicen, porque la actividad, no comprobada ahora (con respecto al objeto futuro) está de hecho siendo comprobada con respecto a un objeto diferente.

 

(Respuesta) No es así, porque se refiere al deseo de un objeto distinto al que ahora tiene enfrente. La cualidad particular del deseo, con respecto a un objeto deseable diferente (de su enfoque actual) es que se encuentra en estado latente o atenuado. No siempre está inherentemente latente o atenuado, ya que todavía se percibe en ciertas situaciones. Mientras que en el momento del deseo, la ira está substancialmente latente o atenuada, y no se siente con respecto a ningún objeto en absoluto.

En el comentario se da otro ejemplo para ilustrar el significado de 'subyugado', porque desea señalar dos casos. Uno es cuando la relación de acción visible (de una impureza) ha desaparecido por completo porque ha sido superada por algo incompatible, como en el ejemplo en el momento del deseo, la ira no se ve. El otro caso es cuando aparece sólo con respecto a un objeto concreto, y con respecto a otros no se ve que dé lugar a ningún efecto. Cuando Caitra desea una mujer, su deseo por otras mujeres no es visible; El deseo se ha apoderado de su mente con respecto a ella. En el caso de que se vea dirigido a un objeto particular y no haya nada que ver de él con respecto al proceso mental futuro y su objeto, eso es lo que se llama subyugado.

 

(Oponente) ¿Por qué no se ve con respecto a las otras cosas?

 

(Respuesta) Está latente o atenuado. No está discutiendo si se trata de un caso de latencia o de atenuación; ese puede ser el caso particular. El asunto es que ahora no se ve porque está subyugado.

 

El estado que posee la mente con respecto a un objeto se denomina activo. Todos estos estados están incluidos dentro del campo de las impurezas.

 

(Oponente) ¿Qué es realmente una impureza que puede encontrase latente, atenuada, subyugada o activa?

 

(Respuesta) Es realmente cierto que las impurezas son distintas formas de ignorancia; solo cuando las impurezas se concretan adoptan los distintos estados. De la misma manera que se les pone fin mediante la evocación de sus opuestos, así también se manifiestan gracias a sus particulares causas de manifestación.

 

El estado que posee la mente con respecto a un objeto se denomina activo.

 

(Oponente) Aquellos que están latentes, atenuado o subyugados no pueden tener ningún efecto, porque de hecho no son impurezas. Pues lo que está latente, atenuado o subyugado no puede, en estos estados, producir ningún resultado. Un enemigo que no ha nacido no puede hacer ningún daño, ni nadie puede bañarse en un río donde ha sido contenido. Así que digamos simplemente que la ignorancia es el campo (de germinación) de las otras; ¿por qué todo esto de latente, atenuado o subyugado, cuando no puede producir ningún resultado?

 

(Respuesta) El comentarista responde a esta duda con las palabras: Todos estos estados están incluidos en el campo de las impurezas.

 

(Oponente) ¿Qué es realmente una impureza que puede encontrase latente, atenuada, subyugada o activa? No es lógico dividirlas de esta manera. Una impureza debe ser simplemente activa, porque fuera del estado activo no se produce ningún efecto.

 

(Respuesta) Es realmente cierto, pero la refutación se proporciona cuando se dice: solo cuando las impurezas se concretan adoptan los distintos estados, conservando siempre su cualidad de ser impurezas. Dado que incluso en el estado subyugado, el poder de herir no se ha perdido, es bastante razonable.

 

(Oponente) Pero en ese momento son ineficaces.

 

(Respuesta) No es así, y es por eso que se da la instrucción de meditar en sus opuestos (para contrarrestarlos en su estado sutil). No es que no haya necesidad de actuar contra un enemigo que no se ve por ninguna parte, o que está latente, o que aún no ha surgido. En las escrituras escuchamos que Indra, por temor a su futuro enemigo, cortó en siete pedazos el embrión en el vientre de Diti.

Y él mismo declara la razón: de la misma manera que se les pone fin mediante la evocación de sus opuestos, así también se manifiestan gracias a sus particulares causas de manifestación.

En la medida en que se manifiestan ahora, se ocultan a continuación y se manifiestan otra vez en el futuro, así también hay que hablar de las que están en estados como el latente para dar instrucciones sobre cómo oponerse a ellas, porque en estos estados la naturaleza contaminada aún no ha sido trascendida.

Ahora resume:

 

Todas estas impurezas son divisiones de la ignorancia. ¿Cómo es eso? Porque todas ellas están impregnadas de ignorancia. Cualquier objeto cuya forma resulte coloreada por la ignorancia, está impregnado por las otras impurezas. Se perciben cuando existen ideas equivocadas; cuando la ignorancia disminuye, las demás disminuyen en consecuencia.

 

De modo que todas estas impurezas son divisiones de la ignorancia. ¿Cómo es eso? Porque en todas ellas la “soy-dad”, etc., sólo la ignorancia prevalece, florece, se ve que predomina.

Cualquier objeto cuya forma resulte coloreada esté determinada por la ignorancia, está impregnado por las otras impurezas.

Como, por ejemplo, el que ve el cuerpo de una mujer, y aunque deba ser evitado, por voluntad propia incitada por la ignorancia, decide: "esto es para disfrutarlo", y lo desea. Quien sea consciente de lo que es justo, decidirá que esto es una ilusión, y se opondrá a ella.

¿Cómo es que las impurezas están presentes en él? Se perciben cuando existen ideas equivocadas, y por lo tanto son divisiones de la ignorancia. Así que cuando la ignorancia disminuye, las demás disminuyen en consecuencia. Las impurezas, como la “soy-dad”, desaparecen a medida que desaparece la ignorancia, porque en ausencia de la ignorancia no puede existir ninguna impureza.

 

Ahora se explica qué es la ignorancia en sí misma:

 

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