Patañjalayogaśāstravivaraṇa
II.4
Comentarios
sobre el pātañjalayogaśāstra de Patanjali, por Śaṅkara
Samādhi Pāda | SĀDHANA PĀDA | Vibhūti Pāda
| Kaivalya Pāda
| Vocabulario | Bibliografía
Actualizado: agosto, 2026
La ignorancia
es el campo donde germinan las otras, ya estén latentes, atenuadas, subyugadas
o activas
avidyā kṣetraṃ
uttareṣāṃ prasupta-tanu-vicchinna-udārāṇām
La ignorancia es el campo de
cultivo donde germinan la soy-idad y las otras, que pueden estar en uno de
cuatro estados: latente, atenuado, subyugado o activo.
¿Cuál es el
estado latente? El implantado en la mente como una simple potencialidad,
reducido a la condición de semilla. Se sale de este estado al enfrentarse con
un objeto.
La
ignorancia es el campo donde germinan las otras, que pueden estar latentes,
atenuadas, subyugadas o activas. El sūtra enseña que la soy-dad y las otras son una ilusión. La ignorancia es el
campo donde germinan, donde se producen; igual que un terreno que contiene
hierba, arbustos y plantas, sin separación de sí mismo, así es el campo de la
soy-dad y las otras, no separadas de la ignorancia o ilusión. Y las cuatro
pueden estar cada una de ellas latentes, atenuadas, subyugadas o activas.
Pues las ideas de ilusión se producen por medio de esto; es la
ignorancia la que se transforma en la soy-dad-y las otras tres.
¿Cuál es el estado latente? Lo que se llama el estado latente se refiere a la soy-dad y a las
otras, no a la ignorancia, pues esta es su causa; acompaña a los demás y está
siempre activa, no latente. Durante el sueño no hay actividad. Cuando la
soy-dad o una de las otras está latente tiene que haber algo diferente como
fuente, de lo contrario no podría surgir otra impureza. Así pues, la
alternancia de los distintos estados se refiere nada más que a la soy-dad y las
otras tres.
(El estado latente tiene lugar) cuando se implanta en la mente como una simple potencialidad que se
explica como reducida a la condición
de semilla. Así como la semilla está allí en la tierra aunque no se
haya convertido en un brote, así en la mente, la soy-dad y los demás se
establecen como potencialidades sin que se manifieste el brote de su verdadera
naturaleza.
Se sale de este estado al enfrentarse con un objeto: la activación de una impureza como la soy-dad tiene lugar al
confrontarse con su objeto, con la causa que le hace manifestarse (svavyañjaka-añjana).
(Oponente) En ese caso, siempre habrá impurezas en el estado de semilla
que brotarán bajo ciertas condiciones.
Para aquel que ha alcanzado la
meditación en la verdad (prasaṅkhyāna), en quien las semillas han
sido quemadas (leyendo dagdha no a-dagdha, Tr.), las impurezas no volverán a
manifestarse, aun cuando se enfrenten de nuevo con los objetos. ¿Cómo podrían germinar de nuevo
las semillas que han sido quemadas? Cuando un practicante ha destruido sus
impurezas, se dice de él que es afortunado y está en su última encarnación.
Sólo en él y no en los demás está el quinto estado de las impurezas, el de
semilla quemada. De esta forma, aunque las impurezas existen, se ha quemado la
vitalidad de su semilla potencial y, en consecuencia, no aparecen al
confrontarse con los objetos. Esta es la descripción del estado latente y de la
no evolución de las semillas quemadas.
(Respuesta) Se responde así: para
aquel que ha alcanzado la meditación en la verdad (prasaṅkhyāna),
el yogui que practica la visión correcta (samyagdarśana), en quien las semillas han
sido quemadas (leyendo dagdha, no adagdha), las impurezas que han sido
reducidas al estado de semilla no
volverán a manifestarse, aun cuando se enfrenten de nuevo con los objetos. ¿Cómo podrían germinar de nuevo
las semillas que han sido quemadas? A
pesar de que la semilla está allí y tiene los concomitantes necesarios de
tierra, agua, etc., no se desarrolla un
brote a partir de la potencialidad de la semilla quemada, y lo mismo tiene
lugar en el caso de las impurezas.
(Oponente) Si es así, ¿
por qué no se cita en el sūtra el
quinto estado, el quemado? El sūtra
debería haber dicho: quemado, latente, atenuado, subyugado y activo.
(Respuesta) No, porque no se aplica a cualquiera. Este quinto estado de
las impurezas no es común para todo ser vivo; se encuentra solo en los yoguis y
por esa razón no se incluyó allí.
¿En qué sentido es especial? Sólo
en él en quien practica la recta visión, y no en los demás, las semillas se queman. Cuando un practicante ha destruido sus
impurezas, se dice de él del yogui de visión correcta que es afortunado y está en su última
encarnación. Sólo en él y no en los demás está el quinto estado de las
impurezas, el de semilla quemada. De esta forma, aunque las impurezas existen,
se ha quemado la vitalidad de su semilla potencial como las semillas de
un grano de cebada, que aún existen pero sin su capacidad germinativa, que ha
desaparecido al quemarse. En
consecuencia, no aparecen al confrontarse con los objetos, porque el saṃskāra remanente en el hombre de visión recta se encuentra en un estado como
el de la flecha que se dirige hacia el blanco (a la que no se puede añadir un
nuevo impulso).
El estado atenuado se explica
así: abatidas por la meditación en sus opuestos, las impurezas disminuyen.
Se dice que están subyugadas
cuando ocasionalmente otras impurezas influyen en las atenuadas para activarlas
en su propia forma no atenuada, de manera intermitente. ¿Cómo sucede esto? Porque, por
ejemplo, en el momento del deseo, la ira no se ve; la ira no está activa en el
momento del deseo. De esta forma, el deseo que se siente ante una persona,
resulta inexistente ante otras. Cuando Caitra desea una mujer concreta es
indiferente ante otras mujeres. Más bien, el deseo por ella ha poseído su
mente, y su pensamiento de las demás está todavía en el futuro, permaneciendo
ahora en estado latente, atenuado o subyugado.
Se ha descrito el estado latente, y también cómo no brotan las semillas
quemadas de las impurezas del yogui. Ahora bien, el estado atenuado se explica de la siguiente manera: abatidas
se vuelven impotentes, debilitadas por
la meditación sobre sus opuestos, por la meditación en sus opuestos,
por ejemplo, al ver la inutilidad del cuerpo, etc., se vuelven impotentes y se
debilitan, y se dice que las impurezas disminuyen.
Se dice que están subyugadas cuando ocasionalmente, detenidas una y otra vez, no se muestran en ese intervalo y las demás
aparecen; entonces otras impurezas
influyen en las atenuadas para activarlas y brotan en su propia forma, en esa misma forma en la que antes eran
percibidas.
O (en otra lectura) si la palabra subyugada
se refiere al período de interceptación, entonces no están activas en su propia forma, en su forma
manifiesta en la que se ven antes y después (en el estado subyugado).
Se explica este asunto: ¿Cómo sucede
esto? Porque en el momento del deseo, la ira no se ve; la ira no está activa en
el momento del deseo, ya que sus diversas
formas y procesos mentales se oponen. La ira es suprimida por el aumento del
deseo y existe en otra forma no manifestada, y esto es lo que se llama estar
subyugada.
De esta forma, el deseo que se siente ante una
persona, resulta inexistente ante otras. ¿Cómo
es esto? Es porque en este caso el conflicto es entre objetos. En el caso
anterior, la ira era inoperante debido al conflicto con el deseo, pero aquí es
un conflicto mutuo entre objetos de deseo. Pues el deseo es atracción por un
objeto concreto, el deseo no es entonces por cualquier otro objeto.
Así que cuando Caitra desea
una mujer concreta es indiferente ante otras mujeres. Más bien, el deseo por
ella ha poseído su mente enamorada de ella. Su pensamiento de las demás de otras mujeres está todavía en el futuro, aún
por venir en manifestaciones concretas de deseo, permaneciendo ahora en estado latente o atenuado.
(Oponente) ¿Por qué el comentarista
dice todo esto acerca de que el deseo es visto como algo para una persona?
Simplemente nos está diciendo lo que es el deseo: el proceso mental, ya sea que
posea ahora la mente o que esté por venir, distinguido por estas diferencias de
objeto, no es más que deseo.
(Respuesta) Es cierto, pero ese no es el contexto en el que lo dice. El
contexto es la explicación del estado subyugado, y eso (la discusión sobre la
naturaleza del deseo) no explica la subyugación, ni es relevante para el
siguiente tema, el estado activo. No se necesita esa discusión.
Todo esto es simplemente para llenar un posible vacío, a saber, que
podría pensarse que no había otro estado que los estados latentes, atenuados y
activos.
(Oponente) De hecho, se ha establecido que el estado que no posee a la
mente se denomina latente, y que el proceso mental abatido por la meditación en
su opuesto, con su efecto disminuido, se llama atenuado. Y se afirma que el que
está en posesión de la mente, es el activo. Ahora bien, el denominado subyugado
es algo que, habiendo sido percibido anteriormente, (se desvanece y luego) se
percibe de nuevo, como el curso del río Sarasvatī (que corre un trecho
bajo tierra). Porque cuando el deseo surge la ira no se percibe.
Pero entonces no hay propiedad que pueda denominarse subyugada pues se
trataría de algo nunca percibido.
(Respuesta) La respuesta es: si no hay un estado subyugado porque es
algo que nunca se ha percibido, entonces la ira que se ve en cierto momento no
debe existir, puesto que en otros momentos no se percibe.
(Oponente) Sea así; no existe porque no se ve en otros momentos.
(Respuesta) No es así.
(Oponente) ¿Por qué no?
(Respuesta) Porque en realidad se vio en la primera ocasión. Si se ha
de decir que una impureza no existe cuando se enfrenta a un objeto diferente,
entonces no existe en la mente que la posee. Pero los ojos, puesto que en algún
momento no están mirando a un elefante, no se puede decir que no existen cuando
están activos mirando una tinaja; porque claramente están ahí, mirando la
tinaja. Por eso se dice el deseo que
se siente ante una persona, resulta inexistente ante otras.
Resulta evidente que la ira se subyuga cuando es vencida por el deseo
creciente, como el curso del Sarasvatī (desaparece por un tiempo). El
deseo está latente o atenuado con respecto a otros objetos (que no sean el foco
presente), porque tiene el carácter de no ser visto cuando se enfrenta a ellos.
(Oponente) Entonces, ¿cuál es la diferencia
entre latente y subyugado? En ambos casos son invisibles. No hay distinción.
(Respuesta) Lo que estaba continua y manifiestamente activo resulta
subordinado por otra (impureza) que no se opone fundamentalmente a ella, con lo
cual lo primero queda oculto: este es el estado subyugado, en el cual la semilla no ha
sido quemada.
El estado latente es cuando, a pesar de que existen causas
motivadoras, la impureza ha sido sometida por su oponente —aunque las semillas no se hayan quemado—
mediante lo cual su poder se ha reducido a un estado potencial.
(Oponente) Si es así, las palabras que
está latente o subyugado se contradicen, porque la actividad, no
comprobada ahora (con respecto al objeto futuro) está de hecho siendo
comprobada con respecto a un objeto diferente.
(Respuesta) No es así, porque se refiere al deseo de un objeto distinto
al que ahora tiene enfrente. La cualidad particular del deseo, con respecto a
un objeto deseable diferente (de su enfoque actual) es que se encuentra en
estado latente o atenuado. No siempre está inherentemente latente o atenuado,
ya que todavía se percibe en ciertas situaciones. Mientras que en el momento
del deseo, la ira está substancialmente latente o atenuada, y no se siente con
respecto a ningún objeto en absoluto.
En el comentario se da otro ejemplo para ilustrar el significado de
'subyugado', porque desea señalar dos casos. Uno es cuando la relación de
acción visible (de una impureza) ha desaparecido por completo porque ha sido
superada por algo incompatible, como en el ejemplo en el momento del deseo, la ira no se ve. El otro caso es
cuando aparece sólo con respecto a un objeto concreto, y con respecto a otros
no se ve que dé lugar a ningún efecto. Cuando Caitra desea una mujer, su deseo
por otras mujeres no es visible; El deseo se ha apoderado de su mente con
respecto a ella. En el caso de que se vea dirigido a un objeto particular y no
haya nada que ver de él con respecto al proceso mental futuro y su objeto, eso
es lo que se llama subyugado.
(Oponente) ¿Por qué no se ve con
respecto a las otras cosas?
(Respuesta) Está latente o
atenuado. No está discutiendo si se trata de un caso de latencia o de
atenuación; ese puede ser el caso particular. El asunto es que ahora no se ve
porque está subyugado.
El estado que posee la mente con
respecto a un objeto se denomina activo. Todos estos estados están incluidos
dentro del campo de las impurezas.
(Oponente) ¿Qué es realmente una impureza
que puede encontrase latente, atenuada, subyugada o activa?
(Respuesta) Es realmente cierto
que las impurezas son distintas formas de ignorancia; solo cuando las impurezas
se concretan adoptan los distintos estados. De la misma manera que se les pone
fin mediante la evocación de sus opuestos, así también se manifiestan gracias a
sus particulares causas de manifestación.
El estado que posee la mente con
respecto a un objeto se denomina activo.
(Oponente) Aquellos que están latentes, atenuado o subyugados no pueden
tener ningún efecto, porque de hecho no son impurezas. Pues lo que está
latente, atenuado o subyugado no puede, en estos estados, producir ningún
resultado. Un enemigo que no ha nacido no puede hacer ningún daño, ni nadie
puede bañarse en un río donde ha sido contenido. Así que digamos simplemente
que la ignorancia es el campo (de germinación) de las otras; ¿por qué todo esto de latente, atenuado o subyugado, cuando no
puede producir ningún resultado?
(Respuesta) El comentarista responde a esta duda con las palabras: Todos estos estados están incluidos en
el campo de las impurezas.
(Oponente) ¿Qué es
realmente una impureza que puede encontrase latente, atenuada, subyugada o
activa? No es lógico dividirlas
de esta manera. Una impureza debe ser simplemente activa, porque fuera del
estado activo no se produce ningún efecto.
(Respuesta) Es realmente
cierto, pero la refutación se proporciona cuando se dice: solo cuando las impurezas se concretan
adoptan los distintos estados, conservando siempre su cualidad de ser
impurezas. Dado que incluso en el estado subyugado, el poder de herir no se ha
perdido, es bastante razonable.
(Oponente) Pero en ese momento son ineficaces.
(Respuesta) No es así, y es por eso que se da la instrucción de meditar
en sus opuestos (para contrarrestarlos en su estado sutil). No es que no haya
necesidad de actuar contra un enemigo que no se ve por ninguna parte, o que
está latente, o que aún no ha surgido. En las escrituras escuchamos que Indra,
por temor a su futuro enemigo, cortó en siete pedazos el embrión en el vientre
de Diti.
Y él mismo declara la razón: de
la misma manera que se les pone fin mediante la evocación de sus opuestos, así
también se manifiestan gracias a sus particulares causas de manifestación.
En la medida en que se manifiestan ahora, se ocultan a continuación y
se manifiestan otra vez en el futuro, así también hay que hablar de las que
están en estados como el latente para dar instrucciones sobre cómo oponerse a
ellas, porque en estos estados la naturaleza contaminada aún no ha sido
trascendida.
Ahora resume:
Todas estas impurezas son
divisiones de la ignorancia. ¿Cómo es eso? Porque todas ellas están impregnadas de ignorancia.
Cualquier objeto cuya forma resulte coloreada por la ignorancia, está
impregnado por las otras impurezas. Se perciben cuando existen ideas
equivocadas; cuando la ignorancia disminuye, las demás disminuyen en
consecuencia.
De modo que todas estas
impurezas son divisiones de la ignorancia. ¿Cómo es eso?
Porque en todas ellas la “soy-dad”, etc., sólo la ignorancia prevalece, florece,
se ve que predomina.
Cualquier objeto cuya forma resulte coloreada esté determinada por la
ignorancia, está impregnado por las otras impurezas.
Como, por ejemplo, el que ve el cuerpo de una mujer, y aunque deba ser
evitado, por voluntad propia incitada por la ignorancia, decide: "esto es
para disfrutarlo", y lo desea. Quien sea consciente de lo que es justo,
decidirá que esto es una ilusión, y se opondrá a ella.
¿Cómo es que las impurezas están presentes en él? Se perciben cuando existen ideas
equivocadas, y por lo tanto son divisiones de la ignorancia. Así que cuando la ignorancia disminuye, las
demás disminuyen en consecuencia. Las impurezas, como la “soy-dad”, desaparecen a medida que
desaparece la ignorancia, porque en ausencia de la ignorancia no puede existir
ninguna impureza.
Ahora se explica qué es la
ignorancia en sí misma: